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No sé bien por qué
exactamente un año después
estaba cocinando los mismos zapallitos rellenos
que te preparé para tu cumpleaños
no lo hice a propósito, no lo planee
ni siquiera lo pensé
fue como si la vida me empujara
a un extraño ritual
a una ceremonia precisa
para finalmente dejarte atrás
para mostrarme la diferencia en el tiempo
lo que se devora en el transcurso.

La libertad

Vino por esta línea blanca que puede significar la salida del alba
o la palmatoria del crepúsculo.

Pasó los arenales maquinales; pasó las cimas destripadas.

Fin de la renunciación de rostro cobarde, la santidad de la mentira,
el alcohol del verdugo.

Su verbo no fue un ciego ariete sino la tela donde se inscribió mi aliento.

Detrás de la ausencia, con pasos que no la extraviaron, cisne sobre la
herida, vino por esta línea blanca.

Para entrar en estado de árbol es necesario

partir de una indolencia animal de lagarto a las

3 de la tarde, en el mes de agosto.

En dos años la inercia y la selva van a crecer

en nuestra boca.

Sufriremos alguna descomposición lírica hasta

que la selva salga en la voz

Hoy deseo el aroma de los árboles.

..

 


Para entrar em estado de árvore é preciso
partir de um torpor animal de lagarto às
3 horas da tarde, no mês de agosto.
Em 2 anos a inércia e o mato vão crescer
em nossa boca.
Sofreremos alguma decomposição lírica até
o mato sair na voz .
Hoje eu desenho o cheiro das árvores

 

Mar del otoño, vienen
verdes tus olas, aunque ya debieran
estrellarse en espumas amarillas.
Me gustaría, mar, llegar mañana
a tus riberas y encontrarte todo
como un bosque caído.
Me internaría, mar, en ti pisándote
con la misma dulzura que las hojas,
de aquellas arboledas,
distantes del colegio,
que se iban muriendo hacia la playa.
Andaría por tí, mar del otoño,
hasta sentirme extraviado, hasta,
verme perdido entre tus olas secas.
¡Qué soledad entonces, qué alegría,
lejos, incluso, mar, de lo que amo,
en tus mudos dominios!
Pero no; que yo sé que no estás muerto,
que no te mueres nunca y nos ofreces,
en tu espejo continuo, lo que acaso
debiera ser la imagen verdadera
de nuestra simple infatigable vida.

 

Rafael Alberti