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Límites

Susang Sontag tenía del Finnegans Wake.

Ejemplar que Susang Sontag tenía de Finnegans Wake.

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Poema de la curva

No es el ángulo recto lo que me atrae,
ni la línea recta,
dura, inflexible creada por el hombre.
Lo que me atrae es la curva libre y sensual;
la curva que encuentro en las montañas de mi país,
en el curso sinuoso de sus ríos,
en las olas del mar,
en el cuerpo de la mujer preferida.
De curvas está hecho todo el universo,
el universo curvo de Einstein.

Oscar Niemeyer (1907-1912)

 

La vida es un soplo. Documental sobre Oscar Niemeyer.

Director: Fabiano Maciel
Año: 2007
País: Brasil.

“La chica de la primera fila, que era, creo, María Rosa Lojo, casi sin esperar a que se sentara, le preguntó qué significaba para él la palabra símbolo. Borges dijo que en la antigüedad no había posadas; dijo que los antiguos partían un disco y le daban una de las mitades al forastero que había llegado a la casa, o al castillo. Muchos años después, si alguien volvía con ese fragmento de disco, aunque no fuera la misma persona —podía ser un hijo, un nieto, un amigo—, era recibido como un huésped que no se hubiera ido nunca de la casa. Ese disco partido era algo más que un objeto, significaba otra cosa, y ése era el origen de la palabra símbolo. ”

 

En El diario de Abelardo Castillo. Extraído de Anfibia, UNSAM. http://revistaanfibia.com/nueva/cronica/borges-usted-que-piensa-de-sartre/#sthash.4M37H4TF.dpuf

Tomemos como ejemplo un objeto aparentemente transcultural y abstracto como la línea, y consideremos su significa­do, tal y como lo describe brillantemente Robert Farish Thompson, en la escultura yoruba. La precisión lineal, nos dice Thompson, la absoluta nitidez de la línea, es una de las principales preocupacio­nes de los escultores yoruba, preocupación que captan aquellos que aprecian el trabajo de esos escultores; el vocabulario de categorías lineales que los yoruba emplean coloquialmente para una serie de intereses más amplios que la escultura, es detallado y extensivo.
Los yoruba no sólo graban líneas sobre sus estatuas, cerámicas y cosas así: hacen lo propio en sus caras. El corte, de profundidad, dirección y longitud variables, practicado en sus mejillas, se emplea como un medio de identificación del linaje, como adorno personal y como ex­presión del estatua; y las terminologías del escultor y del especialista en escarificaciones- diferencian los “cortes” de las “rasgaduras”, y las “perforaciones” o “desgarramientos” de las “heridas abiertas”- Pero todavía hay más. Los yoruba asocian la línea con la civilización: “Este país ha conseguido civilizarse” significa literalmente en yoruba “que esta tierra tiene líneas sobre su cara”, “Civilización”, en yoruba, continúa Thompson,

es iláju -rostro surcado por señales-. El mismo verbo que civiliza el rostro con señales de identidad en los linajes urbanos y rurales también civiliza la tierra: Ó sá kéké; Ó sáko (Él traza las escarificaciones; el desbroza el monte). El mismo verbo que designa las señales yoruba sobre un rostro sirve para designar aquellos caminos y lindes que se practican en la selva: Ó linón; Ó lá áálá; Ó lapa (Él practicó un nuevo camino; trazó una nueva una nueva vía; abrió un nuevo sendero) De hecho, el verbo básico que indica cicatrizar (lá) tiene múltiples asociaciones con la imposición del modelo humano sobre el desorden de la naturaleza: tanto los trozos de madera como el rostro humano y la selva son “abiertos” al admitir la igualdad interna de la sustancia que ha de conquistarse.

 

En Conocimiento local, Clifford Geertz