archivo

Haiku

1
Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
2
La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.
3
¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?
4
Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.
5
Hoy no me alegran
los almendros del huerto.
Son tu recuerdo.
6
Oscuramente
libros, láminas, llaves
siguen mi suerte.
7
Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.
8
En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.
9
La ociosa espada
sueña con sus batallas.
Otro es mi sueño.
10
El hombre ha muerto.
La barba no lo sabe.
Crecen las uñas.
11
Ésta es la mano
que alguna vez tocaba
tu cabellera.
12
Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.
13
Bajo la luna
la sombra que se alarga
es una sola.
14
¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?
15
La luna nueva
ella también la mira
desde otro puerto.
16
Lejos un trino.
El ruiseñor no sabe
que te consuela.
17
La vieja mano
sigue trazando versos
para el olvido.

 

 

 

En La cifra

Tema y Variaciones, John Cage

El haiku japonés no tiene un significado fijo. Sus palabras no están definidas sintacticamente. Cada una puede tomarse como un sustantivo, un verbo, un adjetivo o un adverbio. Así, en una noche, un grupo de japoneses puede entretenerse descubriendo nuevos significados en viejos haikus.

Matsutake ya
Shirano ho no ka no
Hebaritsuku.

Este es un poema de Matsuo Basho. Traducido en sustantivos diría:

Pino hongo
Ignorancia hoja del árbol
Adherencia

R.H.Blyth lo traduce así:

La hoja de un árbol desconocido
está pegada
sobre el hongo.

Se lo mostré a Toshi Ichiyanagi quien dijo: no es una traducción muy interesante. Le pregunté como lo traduciría. Respondió que lo pensaría y dos días después vino con esta versión:

El hongo ignora
que adherido a él
hay una hoja.

A lo largo de cinco o seis años, después de comprender la idea, ensayé dos versiones más; una:

Lo desconocido
une
hongo y hoja.

y por último:

¿Qué hongo?
¿Qué hoja?

Desde el punto de vista estricto esta versión no es precisa, pero el hecho de que el poema esté escrito con preguntas en lugar de afirmaciones sugiere ignorancia y su yuxtaposición sugiere adherencia.

La perfección de un haiku radica entonces en su habilidad para comunicarnos lo incomunicable, es decir en su poder de sacarnos del simbolismo del lenguaje y ayudarnos a acceder al estado pre simbólico.

“El valor del haiku es corregir la utilización de las palabras ordinarias. No debemos tratar las cosas descuidadamente.

 

Prólogo de Haiku de las cuatro estaciones