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Conjuro

Siento que, al doblar,
nos encontraremos ahí,
como beduinos
incontenibles.

En los umbrales
de la civilización,
que espera
con vino
y zozobra.

Traspasaremos
con un canto arrollador
sus arcos de mármol
y muerte.

Niños hermosos,
orgullosos de su integridad,
no extraña que callen
ante el peligro.

Profundos cristales,
frías cavidades.
Muecas groseras
estafadas.

Enriquecidos
exégetas tecnocráticos,
que con tus costillas
alzan emporios.

¡Cómo olvidar
a esos cómplices del dolor
codificando su pupilaje!

Promiscua belleza
lacera tímidos cuerpos,
tu impertinencia
disuelve miedos.

¡Vive en vos!, amigo mío, ya lo sé.
La ciudad se abre a tus pasos…

Cuando el tiempo
era más que inmensidad,
tu sombra brillaba
junto al diablo.

Y en esa vigilia,
la perpetua llama
siempre arrojó luz
a otros caminos.

Si esta noche no tengo respuestas,
esta noche
te mataré.
A vos,
nene blanco sigiloso.

Ese reguero
de incontables farsas…
ya es tiempo
de expiarlas.

Vendrá un viento del sur
a golpear en las puertas cerradas y en los vidrios
a golpear en los rostros de agrios gestos.

Vendrán alegres oleajes ruidosos
subiendo las veredas y calles silenciosas
por el barrio del puerto.

Que se lave la cara de la ciudad endurecida
sus piedras y maderas polvorientas, raídas
su corazón sombrío.

Que por lo menos haya asombro en las opacas
miradas taciturnas.
Y que muchos se asusten y los niños se rían
y el verdor de la luz del agua nos despierte
nos bañe, nos persiga.

Que nos de por correr y abrazarnos
que se abran las puertas de todas las casas
y salga la gente
por las escaleras, desde los balcones
llamándose…

Luna llena de mil secretos

dale a esta planta suficientes frutos

y a mí, un largo cabello.

 

Luna venerada por mis ancestros

muéstrame el día fértil

y sembraré el maíz con orejas de conejo.

 

Luna llena no guardes más silencios

deja que mis hijos hallen en su vida

estos secretos.

 

CHUNUBTASEL

K’ucha’al setel jch’ulme’tik li k’usi jnae

ak’o satinuk li momol li’e

xchi’uk li vu’une nat jol xa va’kbun.

 

K’anbalal jch’ulmetik ta me’el mol

ak’bun kil li sk’ ak’ alil stak’ oy k’usi xch’ie

yu’un ta jts’un ka’i ixim chikin t’uluk yilel li yanale.

 

setel jck’ulmetik mu xa masuk xa ts’iji

ak’bo li jnich’ontake oyuk no’ox ta skuxleje

li k’usi oy ta jol ko’on li’e.

 

Enriqueta Lúnez

Soy mujer mi mujer.

Soy niña mi niña.

 

Soy mujer la mujer

Soy niña la niña.

Yo sé trabajar.

Soy niña mi niña.

Mis pies trabajan.

Mis manos saben.

Soy mujer mi mujer.

Me hiciste mujer.

Me regalaste mujer.

Mujer de las Flores.

Madre de Cielo.

 

Mujer de las Rosas.
Niña de las Rosas.

 

Florida Mujer de las Rosas

Niña de las Rosas en Flor.

 

Me diste niña

Me labraste niña.

 

Me sacaste niña.
Me sacaste mujer.

Me metiste una mujer adentro.

 

Mujer del Huipil de Seda.

Niña del Huipil de Seda.

 

Mujer del Huipil de Lana.

Niña del Huipil de Lana.

 

Soy niña mi niña.

Soy mujer mi mujer.

 

Me diste mi ánima.

Me regalaste mi muerte.

Me metiste mi alma adentro.

Soy la mujer del Huipil Araña.

Soy la niña del Huipil Araña.

Mujer de la Flor de Bromelia.

Mujer de la Flor de Konkon.

La luna está llena.

La mujer está en flor.

Mi niña mi niña.

Mi mujer la mujer.

Dame mi cabeza,

mete en mi corazón

tus tres agujas,

tus tres telares, tus jícaras,

las puntas de tus husos.

Soy niña mi niña.

Soy mujer mi mujer.

 

Loxa Jiménes Lópes, en Conjuros y ebriedades, del Taller Leñateros

Äjte’ te’ dzundy
mokaya’
mojk’jäyä
Kedgä’kätpatzi jojmorambä äj’ nwirun’jindam
ngobigbatzi äj’ dzokoyjin tumdumäbä tämbu
jindire’ suñ’gomujsibätzi yä’ Nasakobajk
Nä’ tzambatzi te’ kotzojk’ komi
ojnayajpatzi jach’tanä’ram
Dzemiajpatzi te’ joyjoyeram’
äj’ ore’ maka yayi’angas
mumu’is yajk mujsä juche nkätu äj’ iri yä’ Nasakobajkäjsi

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Soy el sembrador
protector de esta tierra
la flor del maíz
Observo con mis ojos antiguos
elijo con el corazón cada semilla
no es en balde mi conocimiento del mundo
Converso con el dueño del cerro
riño con las plantas malignas
Soy el provocador de los seres invisibles
mi voz se escucha hasta los confines de las montañas
porque nadie podrá negra mi paso por el universo

 

Mikeas Sánchez, en Mojk´jäyä / Mokaya, Editorial Pluralia

Fuego purificador

(José Luis Ayala – aymara – Perú)

 

Viento de la puna / esparce por el mundo

las cenizas / nuestra tristeza y soledad.

Recoge las partículas del recado

y los trozos de amargura que no ardieron.

Lleva residuos de coca / penas / presagios

y desencantos de mi comunidad.

Culebra de la montaña / entierra la pobreza

neutraliza el hechizo que nos han hecho

y borra el daño que nos envenena.

Búho de la quebrada / lleva paveas a tu cueva

rana de lodazales / toma los escombros

águila que pasa chillando / arrastra los despojos.

Puma de los cerros / destruye las favilas

lluvia de la madrugada / apaga las brasas

granizo del atardecer /destruye las maldades

helada del amanecer / arrasa la miseria.

Hediondilla y hierba luisa / curen mis heridas.

 

Q’UMANCHIRI NINA

(José Luis Ayala – aymara – Perú)

Suni pampa thaya / aka pachana willitattayma

qhilla llakinakasa / sapänakasa / sarnaqäwinakasa.

Ch’imi iwxatanaka apthapma

ukatxa jani nakhkäna uka jisk’a thuthüwinaka apthapma.

Kuka jilt’anaka apma / llakinaka / arjäwinaka apma

ukatxa ayllujana jani suma musphaña sarnaqäwinakapa apma.

Jach’a qullana asirupa / wajcha q’uyanä imantma

jiwasaru ñanqha luqtasïwinaka t’unarpayma

ukatsa jiwasaru ñanqha winit’iri pichanukma.

Q’awankiri juku / siwayunaka putumaru apasma

juqhu siniyankiri k’ayra / t’unanaka katxarma.

Ch’isiqisisa jalakipiri paka / aparatanaka qatatma

Qullanakakiri titi / siwayunaka t’unjma.

Arumanthi jallunaka / nina sansanaka jiwayma.

Jaip’ja cchijcchinaka / ñanqhanaka t’unjma.

Qhantati juyphi / khuyaña jakäwiru atipjma.

Q’illu panqarani alimpi lawraymanampi / chhuxrinakaja qullt’apxita.

 

En: Huenun, Jaime. Antología de poesía indígena latinoamericana. Los cantos ocultos. LOM Ediciones. Chile, 2008.