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Creatividad

Para el artista dibujar es descubrir. Y no se trata de una frase bonita; es literalmente cierto. Es el acto mismo de dibujar lo que fuerza al artista a mirar el objeto que tiene delante, a diseccionarlo y volverlo a unir en su imaginación, o, si dibuja de memoria, lo que lo fuerza a ahondar en ella, hasta encontrar contenido de su propio almacén de observaciones pasadas. En la enseñanza del dibujo, es un lugar común decir que lo fundamental reside en el proceso específico de mirar. Una línea, una zona de color, no es realmente importante porque registre lo que uno ha visto, sino por lo que le llevará a seguir viendo.

Otra manera de expresarlo sería decir que cada marca que uno hace en el papel es una piedra pasadera desde la cual salta a la siguiente y así hasta que haya cruzado el tema dibujado como si fuera un río, hasta que lo haya dejado atrás.

La apariencia de las cosas (John Berger)

Estoy en el Taller de Objetos con Paula Panfili y en el laboratorio de arte Fuera de Cuadro con Fabi Di Luca en el galpón de La Grieta.

Miro el espacio y observo cómo se disponen las paredes, herramientas, máquinas, los materiales, libros e insumos de la enseñanza, es un espacio con esta forma que fue adquiriendo, que está en permanente movimiento y se transforma a ritmo de lo que deseamos.

El espacio-taller de artes visuales para chicos es compartido por diferentes propuestas y producciones durante la semana, esto le impregna un móvil maravilloso que solo sucede acá arriba: un día te vas y has dejado en el cordel 36 trapitos teñidos con cúrcuma porque experimentamos ese método antiguo de lograr el amarillo pero al otro día llegás y hay una ballena de tres metros colgada en el techo.

¿Será transparente para que miremos su interior vacío?

¿Quiénes son los niños que han osado dejarla encima de mi cabeza?

Lo significativo es atender las señales que están emitiendo esos elementos realizados por los chicos, creo que el alcance poético de esas piezas y lo que se dice en torno a ellas, supera el dossier de las teorías.

Sabemos que la ballena es el continente de la idea, los bocetos, los despiezos, la bibliografía, los amigos que nos ayudaron a realizar y que se han utilizado dos rollos de alambre dulce y varios rollos de papel film, es decir, podemos modular la materia hasta lograr una beluga transparente con esqueleto alámbrico. Pero más nos interesan las conversaciones y el agua de las miradas que se sumergen hacia lo invisible porque nos permite imaginar que el animal durante la noche nada tragando otros peces o escucha el rumor del viento en la superficie o que el alumbrado público ingresa y se desparrama sobre su lomo convirtiéndolo en fantasma o simplemente sueñe con ser mariposa como en el cuento chino o tal vez llore porque extraña a sus padres. Nunca sabremos si esto sucede antes o después pero lo cierto es que en un momento estamos todos adentro de la ballena aprendiendo con otros. He aquí el monstruo. He aquí el arte.

Andrea Iriart, tomado de revista Boba

«Que se anime el hálito rítmico» es una de las seis reglas establecidas por Xie He, a principios del siglo VI, para el arte pictórico. Las demás reglas tienen que ver con el estudio de los antiguos, los principios de la composición, la utilización de los colores, etc. Es la única que atañe al alma de una obra, en el sentido en que, a los ojos del autor, el hálito rítmico es lo que estructura una obra en profundidad y la hace irradiar. Dado que esta norma fue más tarde adoptada por la mayoría de los artistas, «que se anime el hálito rítmico» se convirtió en la «regla de oro» de la pintura y, por extensión, de la caligrafía, de la poesía y de la música. Si el tema del ritmo ocupa un lugar tan eminente en el arte chino, es porque la cosmología china, basada en la idea del hálito, introdujo, de forma natural, la de la Gran Rítmica que animaría el universo.

Según esa cosmología, el pensamiento chino concibe que «el hálito deviene espíritu cuando alcanza el ritmo»: aquí, el ritmo es casi sinónimo de la ley interna de las cosas vivas que los chinos llaman li. Precisemos enseguida que el significado del ritmo desborda ampliamente el de la cadencia, esa lancinante repetición de lo mismo. En la realidad, como en una obra, el ritmo anima desde el exterior una entidad determinada, pero también afecta a múltiples entidades presentes. Implica entrecruzamiento, enmarañamiento, incluso entrechoque, cuando la obra tiene por expresión el desencadenamiento, la violencia. De un modo general, sin embargo, el ritmo busca la armonía en el sentido dinámico de la palabra, una armonía hecha de contrapuntos y de repercusiones acertadas. Su espacio-tiempo no es unidimensional. Siguiendo un movimiento en espiral cargado de giros o de rebrotes, gana siempre en intensidad vertical, engendrando a su paso formas imprevistas y ecos inesperados. En este sentido, en el seno de una obra, el hálito rítmico federa, estructura, unifica, suscita metamorfosis y transformación.

 

Cinco meditaciones sobre la belleza (François Cheng)

“Tenía yo unos seis años (todavía no iba a la escuela) y estaba sentado en el cordón de la vereda de mi casa, en mi pueblo natal, después de la lluvia, con los pies en el agua barrosa que corría por la cuneta. De pronto, un pedacito de papel blanco, rasgado o recortado, que contrastaba con el agua oscura, atrapó mi atención, y me deslumbró la belleza del contraste y de la forma. Por supuesto, yo no sabía nada de contrastes, de formas ni de belleza, pero perdí conciencia de mi cuerpo y floté, más allá del espacio y del tiempo, en un éxtasis de contemplación y de gozo, hasta que el papel desapareció de mi vista. Nunca olvidé esa experiencia aunque no tuvo frutos inmediatos. Sin embargo, todavía hoy, después de casi una vida, debo reconocer que lo que busco inconscientemente cuando dibujo, pinto o hago collage, es la repetición de aquella experiencia”.

Hugo Padeletti, en «Poesía y plástica en mi experiencia»

Hugo

a Kathryn A. Kopp

Como desplegar
el cuerno de la abundancia
espigas finísimas, esbeltas
piedras preciosas, oro
cerbatanas de jade
góndolas
cristales como lunas
soles como los ojos del tigre
apenas vislumbrado entre las hojas
y el rumor de las hojas al rozarse
y el océano
la insistencia nocturna de los grillos
la luna blanca como una pregunta
o el asombro
noches como perlas enlazadas
centellas como calles vivas
y el tiempo ancho como la llanura

 

Mercedes Roffé, en La noche y las palabras

Casi todos [los nidos] se componen de un tejido o trama de plantas, ramitas flexibles o largos filamentos de vegetales; pero más que un tejido es una condensación, una especie de fieltro de materiales mezclados, metidos, ingeridos con esfuerzo y perseverancia uno dentro de otro, lo que demuestra un arte laborioso y un trabajo tan enérgico que para llevarlo a cabo serían insuficientes el pico y la garra. El utensilio real es el cuerpo del pájaro mismo, su pecho, con el que prensa y aprieta los materiales hasta volverlos absolutamente dúctiles para mezclarlos y sujetarlos a la obra general.
En el interior, el instrumento que imprime al nido la forma circular es también el cuerpo del pájaro, el cual gira constantemente apartando de todos lados la pared hasta conseguirlo.
Así, pues, el nido es el pájaro mismo, su forma y su esfuerzo más inmediato, podríamos decir su sufrimiento, y cuyo resultado no obtiene sino por medio de una presión de pecho constante. No existe en el nido brizna de hierba que para que tome y conserve la curva no haya sido mil y mil veces apretada con el pecho, con el corazón, con menoscabo de la respiración ciertamente, con palpitaciones.
(…)
El nido es una creación del amor.

Jules Michelet, en El pájaro

Fundación

Como quien dice: anhelo,
vivo, amo,
inventemos palabras,
nuevas luces y juegos,
nuevas noches
que se plieguen
a las nuevas palabras.
Hagamos
otros dioses
menos grandes,
menos lejanos,
más breves y primarios.
Otros sexos
hagamos
y otras imperiosas necesidades
nuestras,
otros sueños
sin dolor y sin muerte.
Como quien dice: nazco,
duermo, río,
inventemos
la vida
nuevamente.

Transpiração

(Alzira Espíndola e Itamar Assumpção)

A inspiração vem de onde?

Pergunta pra mim alguém

Respondo talvez de Londres

De avião, barco, bonde

Vem com meu bem de Belém

Vem com você nesse trem

Nas entrelinhas de um livro

Na morte de um ser vivo

Nas veias de um coração

Vem de um gesto preciso

Vem de um amor, vem do riso

Vem por alguma razão

Vem pelo sim, pelo não

Vem pelo mar gaivota

Vem pelos bichos da mata

Vem lá do céu, vem do chão

Vem da medida exata

De dentro da tua carta

Vem do Azerbaijão

Vem pela transpiração

A inspiração vem de onde?

De onde?

Vem da tristeza, alegria

Do canto da cotovia

Vem do luar do sertão

Vem de uma noite fria

Vem olha só quem diria

Vem pelo raio, trovão

No beijo dessa paixão

 

Transpiración

(Alzira Espíndola e Itamar Assumpção)

¿De dónde viene la inspiración?

me pregunta alguien.

Respondo: tal vez de Londres,

en avión, barco o bondi

o con mi amor de Belén

viene con vos en el tren.

En las entrelíneas de un libro,

en la muerte de un ser vivo,

en las venas de un corazón.

Viene de un gesto preciso

De un amor, de la risa,

y por alguna razón.

Por el sí, por el no.

Viene por el mar gaviota,

por los bichos del mato

viene del cielo, del suelo,

de la medida exacta,

dentro de tu carta,

viene de Azerbaiján.

Por la transpiración

¿De dónde viene la inspiración?

De la tristeza, alegría

del canto de una alondra

o del luar del sertón.

Viene de una noche fría

Viene, mirá vos, quién diría

por el rayo, el trueno

en el beso de esa pasión.