archivo

Sandía

Ayer compré un cuarto de sandía.

Desparejo, pálido, pastoso.

A veces
las cosas que uno tiene al alcance de la mano
y corta a la mañana sobre un plato

no parecen venidas de la tierra.

Las semillas resbalan y crepitan
en el fondo acerado de la fuente.

Miro la roja tajada
desbastada.

Pienso en limpiar el balcón abandonado.

Anuncios