Mi barquito de esquelita

Aipo’o amoîta che popytépe
hyakuã asýva ko reseda
nde rekoviárõnte che ahêtûta
flor aromada nde joguaha.

Tal vez ñande jandaikatuvéima
che despreciágui upe nde sy
tahánte che rosa del alma
ani che káusa reiko asy.

Ysyrymírente ajevaléta
la che mensaje arahauka
en un barquito la che esquelita
ýpe reikóvo teretopa.

Ha upekuévo ahypyimíta
Villa San Pedro che resay
pépe onaségui la ahayhuetéva
ombojojáva pe kuarahy.

Adiós barquito nde jarehóma
con confianza rejejokuái
noticia triste ne cargamento
para la rosa del Paraguay.

Letra y música: Gregorio Pérez Burgos
Letra: Crisanto Bernal
Música: Gregorio Pérez Burgos

Cuenta Ireneo, hijo del autor:

Mi papá, quien murió el pasado 1 de julio a los 74 años, es el verdadero autor de la letra de Mi barquito de esquelita si bien Gregorio Pérez Burgos le cambió en parte el texto. La música es de él, de Pere’i-, cuenta Ireneo Bernal Quiñónez en su negocio de reparación y venta de artículos para celulares sobre la calle Cerro Corá, en Asunción.

“Había una chica, Elena Quiñónez, de 16 años, que había vuelto de Asunción a Villa San Pedro que era entonces –estamos hablando de 1966– una compañía de Caraguatay; hoy lo es de San José Obrero, a 5 kilómetros de Alfonso Tranquera, Departamento de Cordillera. La cherurã ha la chesyrã, Elena, ojegusta ñemi (Quienes iban a ser mis padres se querían en secreto). Un día, cuando hubo un acontecimiento en la casa del entonces monseñor Demetrio Aquino, cerca de donde ellos vivían, al que iba a ser mi papá ya no se le permitió ver a quien sería luego mi madre. Él no supo qué hacer para volver a comunicarse con ella. Entonces, como sabía que lavaba ropa en el arroyo que estaba cerca de su casa, a unos 200 metros de la de él, que también quedaba cerca del arroyo aunque más arriba, escribió una esquela e hizo un barquito que llevó por agua el escrito. Esa noche se fugaron”, narra Ireneo.

En la casa de Elena, su padre alzó la cuchara de ella encima del solero y dijo que si volvía, allí estaba lo que le pertenecía. Ella retornó, pero ya casada con Crisanto. La paz se restableció. Y los hijos que fueron llegando hasta completar siete. Ireneo es el mayor, nacido en 1967. Doña Elena, de 69 años, vive aún en Villa San Pedro.

(tomado de https://www.ultimahora.com/mi-barquito-esquelita-n2851296.html)

Lo cuenta también el Chango Spasiuk en el programa Enramada

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