Sombra y flores (Jacobo Rauskin)

Sombra y flores

Verde paraje apenas poblado:
ese almacén es todavía el campo;
el camino es de tierra y paciencia;
el viento es manso, fresco,
es una verdadera gracia del cielo
como sin duda lo son estos árboles
y el mes en el que sueltan sus flores.
Octubre, al pie del tarumá.
Antes, algún lapacho.
No, no olvido al jacarandá
de rima obligatoria y flor tan divina
que no rima con nada ni con nadie.
No dejaré de lado al árbol del pitogüé,
tampoco al palo
borracho entre las nubes que dicen ser sus flores.
Y bueno, no seré botánico, pero canto
a un Paraguay de pétalos,
de pétalos y sombra dulce para esperar un rato,
para secar el llanto, para seguir andando.

de “Pitogué, y otras hojas del cancionero, ofrecidas con el retrato de un músico, la confesión de una sombra y el adiós a un ángel” (Arandurá Editorial, 1999 – Asunción del Paraguay)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: